sábado, 25 de septiembre de 2010

1º bachillerato

No había sido consciente de ello, pero es cierto, somos afortunadas. Esta mañana he estado pensándolo gracias a un tablón que ha puesto Patri en el tuenti.
Poder estar en las clases con tus amigas, reírte, hacer un montooooooooooón de tonterías, hablar de lo que sea, e incluso cosas tan insignificantes pero a la vez importantes como sentirte apoyada o no tener vergüenza de expresar lo que quieras en alto.
Sí, somos suertudas :)

miércoles, 22 de septiembre de 2010




y llegó lo que no quería que llegase y lo que nunca había llegado.




Vete pronto.

lunes, 20 de septiembre de 2010

"Una voz se oyó en Ramá,
llanto y lamento grande.
Es Raquel que llora a sus hijos
y no quiere ser consolada,
porque ya no existen."
(Jer 31,15)

Hoy, leyendo el capítulo del Nuevo Testamento de la huída a Egipto y la matanza de los inocentes he estado pensando...
¿Tendría Herodes alguna idea de que el niño al que quería matar se trataba de el hijo de Dios? Supongo que ni lo pensó, pero si se lo planteó, no lo hizo en condiciones.
¿Se arrepentiría de haber matado a todos los niños del lugar, solo por conservar su poder? Sin entender, que se trataba de poderes totalmente distintos.
Es muy interesante que todo lo que sucedió en esos momentos lo hubiesen predicho distintos profetas.
¿Tendría realmente José revelaciones en sueños?
Porque hizo todo lo correcto para salvar a Jesús.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

:)


¡Lo dijo! ¡Lo dijo! ¡Lo dijo! ¡Lo dijoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!















Uf, ahora me toca a mí

lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Seis o siete?


Ya me lo había planteado anteriormente, pero nunca con tanta seriedad como ahora.
¿Dónde estás Paula? ¿Siempre has sido así y hasta que no has tenido suficiente confianza no lo has demostrado? ¿O te has desviado por un camino distinto al nuestro? Ya he reflexionado muchos de los factores que hacen que seas "más distinta" (dicho sutilmente) a nosotras, pero aún así no justifica tu mierda de comportamiento.
Odio tener que pensar así de ti, pero me es inevitable. Yo que aún tenía un poco de confianza en ti, un halo de esperanza débil, pero lo tenía...aunque ya veo que todo apunta a que no, a que eres como no quería esperar que fueses.
Creo que todo empezó cuando el oso nos comió, fue una desagradable etapa para nosotras, pero cada una supimos reaccionar de una manera. Creaste un escudo de seguridad excesiva alrededor tuya que te llevó a ser más egoista y orgullosa de lo que eras en ese momento, algo que podrías haber cambiado. La situación alimentó tu ego y te volviste tan materialista, superficial, simple, extrema y tan esta sociedad que casi no te reconocía. Lo bien que nos hemos llevado y lo amigas que hemos sido, que siempre comentabamos todo, nos llamabas para contarnos las novedades, las risas que echabamos y los planes fallidos. Era tan sincera y verdadera nuestra relación...Tú que nunca has tenido mejor amiga en un grupo como el nuestro, impar, te solías apoyar en Patri y en mi, nunca ha habido problema con eso. Pero claro él llegó y no sé cual fue esa razón, qué paranoia mental te montarías, que comenzaste a callarte las cosas, a ocultarnoslas e incluso a mentirnos. ¿Por qué? ¿Creías que te juzgaríamos? ¿Acaso no te habíamos demostrado tanto como amigas para pensar que ibamos a reaccionar de un mal modo? ¿Tu orgullo te impedía admitir que te estabas dejando manipular por él? ¿Y creías que eso haría que cambiasen las cosas entre nosotras? Mira, no sé que pasó en ese momento por tu enrevesada y retorcida cabeza, pero lo que si sé es que la pequeña bola en ese momento disimulada comenzó a crecer hasta que pudo verse.
Y ahora, no te dejas ayudar, no ves tus problemas, tu orgullo te lo impide. Tu egoísmo hace que nuestro relación empeore aún más. ¿Sabes por qué te veo como amiga? Por lo que fuiste antes, por todo lo vivido. Pero no sé si hago lo correcto, después de saber como me ves tú, si esto simplemente es por pura rutina y por miedo a no cambiar las cosas, si a lo mejor debo de mandarte a tomar por culo porque no tienes solución. Y me gustaría ser positiva y pensar que puedo ayudarte, que hay solución, pero eso solo será cuando tu quieras, y mi confianza en ti ha terminado. Aunque ya sabes que si por un milagro de Dios cambias tu actitud y te arrepientes (algo que no has hecho en tu vida) y me duele decirlo porque no sé si harías lo mismo:
estaré aquí.

martes, 7 de septiembre de 2010

(L)


Me gustaría decírtelo, pero no puedo, me lo impiden mis reglas...Esas reglas. Vaya tontería que son. ¿Quién se las inventaría? El caso es que sigo cumpliéndolas.
¿Cuándo seré capaz de pronunciarlo, aunque sea tan sólo escribirlo?
Cuando tú lo consigas.