lunes, 30 de agosto de 2010

Zambujeira do Mar

Esta ha sido la quincena en Zambujeira que más rapido se me ha pasado de toooodos los años que he ido. Mi casa ha sido un hotel, no paraba de salir y entrar gente.
Este lugar es especial, unas playas maravillosas con unos acantilados de vértigo donde te puedes poner como te de la gana, buenísima comida, temperatura perfecta, ambientazo por las noches, portugueses simpáticos que te invitan a todo, hippis interesantes de los que no puedes hacer una hipotética vida, surferos, portugueses guapos lanzados y por supuesto libertad, mucha libertad. Algunas más que otras, para qué mentir, pero después compensa.
Se crea una burbuja en ese pueblo, del que no tienes necesidad de salir para nada y cuando lo haces solo te queda nostalgia...plaf! la burbuja se explota. Quieres volver cuanto antes y ver a todas esas personas de nuevo, aunque haya algunos con los que no has ni hablado.
Sin embargo,vuelves a Sevilla, te invaden muchos sentimientos contradictorios: felicidad por volverlas a ver, entusiasmo por las novedades, ilusión por las cosas por venir, ganas de verle, pero echas de menos la burbuja, con su gente, con sus playas, con su TODO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

coméntame