jueves, 22 de enero de 2015

Microcuentos: Vulnerable

A veces me asusto porque no me sale la voz. Será que de tanto tiempo en silencio se me ha olvidado hablar. Mi medio de expresión es el papel. Y qué frustrante.


A la (aún) caliente carne le recubría una capa espesa de escarcha. Y cómo escocía.

- Ésto sólo lo puede curar el sol.

- El frío es amante de las carnes blandas y la tuya no es demasiado dura todavía. Le gusta cubrirlas con su manta de agujas, perforando las pieles. Es la consecuencia de pasar una noche oscura a la interperie.- dijo.

¿Cuándo se me endurecerá la piel para que no me escueza? ¿Llegará el sol de primavera? ¿O es que estas carnes necesitan la fuerza del sol veraniego? 


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