lunes, 2 de septiembre de 2013

Quiero ser rumiante

Vives experiencias y no te las crees, son como sueños. Como otras realidades o dimensiones difíciles de asimilar, asentar y aceptar.
Son tan sabrosas que cuesta saborearlas. Las has comido tan rápido y con tanta ansia que ni las notaste en tu boca. Ahora pesan en tu estómago, hasta te gustaría vomitarlas y dejarlas reposar en tu boca, aunque tengan el amargo sabor del pasado y la melancolía. 

jueves, 27 de junio de 2013

Cubículos

No sé cómo hay personas que pueden vivir tranquilas con las decisiones que van determinando su vida. Quizás lo único que le aporten sea eso, tranquilidad. Van formando una existencia lánguida, pálida e insulsa. Un vida rutinaria, desprovista de emociones y altos sueños, que si alguna vez aparecen no provienen de algo nuevo, si no de algo viejo, haraposo y podrido.
Colaboran en seguir en ese círculo que no contiene ni una pizca de aire fresco.

Y lo peor es que a veces parte de tu vida depende de esas personas. 

miércoles, 19 de junio de 2013

Lo tenía en la punta de la mente

Mi inspiración se exprime y se seca, y a veces se pudre porque no se le saca jugo.

Viene y se va. Hoy me llegan matices que había percibido, entre los cuales sabía que había relación. Los lazos aparecen ya claros en mi mente, tiro de ellos y brotan, cada vez más numerosos, sorprendiéndome.
Siento que la mano que los ha tocado no es juez, pero mi consciencia sí.

domingo, 31 de marzo de 2013

Extrañas necesidades

Que a veces, y digo solo a veces, recuerdo la necesidad de ese calor. De un pecho más duro que el mío, de que unos brazos más largos me rodeen, de un olor diferente, de una respiración en mi pelo.
Y a veces, solo a veces, intento recuperarlo. Y de esos a veces, solo a veces, pocas veces consigo encontrarlo.
Eres especial si contigo siento la necesidad, y eso me ocurre a veces, solo a veces.  

jueves, 21 de febrero de 2013

Círculos

Lo que no tiene peso porque no es importante termina esfumándose. Así que déjalo ir. Deja que el tiempo barra tu alrededor. Piénsalo, el tiempo es como un basurero, poco a poco vas pagando una cantidad y cuando te das cuenta ha limpiado la mierda que habías acumulado a tu alrededor.
Seguro que cuando paseas y ves las calles limpias no piensas en el basurero. Lo mismo con el tiempo.
Pero recuerda, todo trabajo debe ser remunerado. 

martes, 15 de enero de 2013

Percusión

Dejadlas porque vibran al unísono, y se desplazan en paralelo.
No hagáis caso de estas locas, dejadlas con sus luces.
Y con sus sombras.